ENLATOILETTE: EXILIO VOLUNTARIO

Cada una desde su toilette, gritando o susurrando, lo que nos decimos a nosotras mismas. Un espacio para nosotras que tenemos alguna discapacidad y mucha presión social que no nos deja ser felices. Aquí todo está permitido mientras sea consentido. Sexualidad libre de críticas; abre el baúl de emociones, sentimientos, herotismo, sensaciones. En la toilette dejamos de ser las hijas de un Dios menor, cotilleamos, tramamos y soñamos con una realidad diferente.

14 sept 2018

UNA VISITA AL HOSPITAL


Yo había oído antes esa historia, sólo que de otra fuente. Me contaron que a ella no sé si los chicos o  las chicas de la universidad donde estudiaba la habían apodado la pundungún. Por la rapidez con que se cargó innumerables veces a  varios de los compañeros sin discapacidad, inclusive alguno que tenía novia en el grupo. Sin embargo con esos cuentos nunca se puede saber si es cierto o  es maledicencia pura y dura.
Cuando llegué, ya la habían pasado a piso, el accidente había sido realmente de gravedad, estaba ella descendiendo por una rampa con sus muletas e  iba con uno de los brazos colgada de una baranda entre el segundo y  el primer piso. La baranda cedió, y se precipitó abajo arrastrando a  la amiga en la caída.
Ella todavía podía hablar, pero habían recomendado que no se esfuerce. A mí no me gusta visitar enfermos, me deprimen los hospitales,me asfixia el olor a  medicamentos.
Me reconoció, dijo mi nombre. Pero la enfermera nos dijo a  mí y a  la otra persona que estaba y a  quien yo no conocía que tratemos de no hacerla hablar. Hubo un silencio largo, hasta que la amiga gritó, "¡no me mires así!"  me molesta, si te sientes mal por mí, ¡mejor vete! Yo estaba segura que se lo decía a  la otra persona,porque no podía ser a  mí. En ése momento, me sentí aventajada por no mirar, por no poder mirarla y mejor por no  molestarla. Me  quedé todavía un rato más, la otra persona se fue. Recordé que Elmer un sujeto afrodescendiente sin discapacidad era su pareja. Yo acababa de terminar mi relación  con Moni, Así llamábamos a  Salomón y la verdad fuí a  esa reunión casi arrastrada porque me había comprometido con las chicas con discapacidad física. Y ellas no paraban de llamarme intermitentemente para saber por que parte del camino estaba. Cuando llegué me recibió Civila, le entregué la botella de vino y unos bocadillos que compré. Se  me acercó la pareja de la Pundungún, más que amable creo que era impostado, "Doctora  Leyla  ¡qué gusto y qué honor tenerla por aquí!" -me dijo, yo sonreí, valbuceando un "gracias", Elmer me condujo hasta mi ubicación y empezó a  hacer preguntas tan desastrosas, que yo por educación fuí contestando con monosílabos hasta que por fin alguien o algo me liberó. La pareja de Civila, la otra amiga con discapacidad física,era un muchacho de ascendencia asiática creo que China, también con discapacidad algo más severa que la de Civila. En eso llegaron dos chicas más también con discapacidad física y sin pareja. Empezó algo que ellas intentaron que fuera un Karaoke. La  pareja de Civila dijo que había tomado medicina y que no podía consumir licor. En algún momento desapareció. Creo que entró a  alguna habitación a  descansar. Yo ya estaba por retirarme de la reunión, cuando se oyó, ruidos que al parecer eran provocados por un tiroteo. Además se fue la luz eléctrica y en esas condiciones no podía salir. Tuve que esperar. Las chicas ya habían consumido bastante licor. Y por lo menos la Pundungún se había retirado varias de las piezas de su ropa. Lo mismo estaba haciendo Civila, Y las dos otras que llegaron después de mí. Creo que el trago me había hecho invisible a  sus ojos, ellas se habían olvidado que yo estaba presente o probablemente ya no importaba. Entonces empezaron a  retar a  Elmer, "¡A que no puedes con las cuatro!"  -le dijo Civila, él contestó, "¿no puedo?, lo que pasa es que tú estás hambrienta porque tu chino no te da!",Civila riendo le contestó: "sí me da, pero muy poquito". La  pundungún se había tendido en el suelo y estaba animando a  otra de ellas a  que también lo haga. Seguían cantando las canciones, que sonaban en el equipo de música que ya estaba funcionando con baterías. "lloro, por quererte, por amarte, por desearte... ay cariño, ay   mi vida, nunca, pero nunca, me abandones cariñito", gritaban a  todo pulmón. Las  cuatro estaban en el suelo, muy tarde para mí, que recién pensé en refugiarme o  en la cocina o en la toilette. Ya  no iba a  poder pasar, además si me movía iba a  recordarles que yo estaba presente. Las chicas se habían desnudado, sus humores las delataban. Elmer, empezó a  hablarles en herótico muy subido de tono. Primero a  Civila, que gemía, expresando su placer, pedía, que la toque por aquí, que la muerda por acá, que le pase la lengua por aquí, que más, que más rápido, que se la ponga, que se la saque, que se la vuelva a  poner, que le gusta, que la vuelve loca, que quiere más. Que se lo haga otra vez, que le meta los dedos, que se la dé para chupársela, Luego cuando Civila se agotó o  se durmió,siguió la Pundungún, lo mismo, que hazme tuya,soy tu juguete, soy tu puta, soy lo que quieras que yo sea... luego las otras dos. Lo  mismo, lo que yo sí noté, fue que Elmer sí se había exitado con la tercera de las cuatro, 
una muchacha bastante joven, blanca, castaña y de ojos verdes. Porque mientras con las otras, el casi no hablaba, es decir eran ellas las que más hablaban y se expresaban, con esta muchacha, él sí se liberó totalmente. Le dijo, literalmente que en su perra vida, hubiera pensado que él, un negro, podía tirarse a  una mujer tan rica, tanta carne blanca, que estaba borracho de felicidad. Que ella era lo mejor que le había pasado a  él. Que él quería que hubieran otras veces más, que le gustaba su culo, que era el mejor culo que se había comido,que él podía hacerle muchas más cosas ricas que la harían volar, que lo dejara hacer, que no la quería soltar, que debían verse otras veces, que ella era lo mejor que le había pasado.
Luego siguió con la otra que quedaba pero fue algo muy cortito. Al rato, se volvió con la chiquilla, la despertó, besándola y haciéndole cosquillas, y le volvió a  hacer el amor, la hizo gritar de placer, la levantó del suelo, la puso en un sofá, le decía que estaba loco por ella, que su culo lo había embrujado. Que ella era la mejor. Luego se la llevó a  la ducha, y  se escuchaba como continuaban,acompañados con el ruido del agua,  la chiquilla no paraba de gemir, pedía más, por aquí, por acá, así me gusta, así, amor sigue, así...
Cuando dieron las seis, pedí mi taxi y me retiré. Claro después de escuchar la historia de la Pundungún, mientras Elmer, se había metido con la chiquilla, a la ducha, la Pundungún contó, que cuando ella era más joven, le pasó que después de una celebración de despedida del año viejo, terminó en un sótano con tres compañeros, que atendió sexualmente a  los tres y que desde entonces, en la Universidad, cuando ella se daba cuenta que uno de los compañeros quería con ella, la Pundungún se olvidaba del mundo y le daba trámite al expediente.

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