ENLATOILETTE: EXILIO VOLUNTARIO

Cada una desde su toilette, gritando o susurrando, lo que nos decimos a nosotras mismas. Un espacio para nosotras que tenemos alguna discapacidad y mucha presión social que no nos deja ser felices. Aquí todo está permitido mientras sea consentido. Sexualidad libre de críticas; abre el baúl de emociones, sentimientos, herotismo, sensaciones. En la toilette dejamos de ser las hijas de un Dios menor, cotilleamos, tramamos y soñamos con una realidad diferente.

25 sept 2018

¿A CASO RECORDABA SU NOMBRE?

Su  voz, el ruido de sus bastones, su persona entera, se había guardado queriendo o sin querer en mi memoria como la Pundungún. Inclusive me pareció recordar que Elmer, su pareja de aquel entonces la llamaba también Pundungún. Recordaba a  Civila y  creo que se llamaba  Anita la otra chica que participó en aquél incidente del Harén, la que tuvo el último turno.
En dos momentos hice ademán de ponerme en pie, para despedirme e  irme. El olor a  hospital, el sonido aunque bajo del perifonéo, y esa sensación de ¿qué rayos hago yo aquí?, estaba acabando con mis nervios. La  enfermera, bueno una de las que había, o mejor una de las que estaba, se me acercó las dos veces y tocándome el brazo, me dijo, ¡no quiere que se vaya!, ¡quédese un poco más! Yo  seguía pensando, ¿supe qué pasó después de esa especie de fiesta o  tal vez debería decir festín sexual de las chicas?, ¿Me encontré / coincidí con alguno de los participantes después del incidente? Tenía la mente nublada, eran demasiadas impresiones para una sola noche, quería comentárselo a Arnaldo, me interesaban sus conclusiones, él como buen psicólogo era bastante acertado armando estos rompecabezas sociopersonales. recuerdo que lo llamé pero él estaba ocupado y  ya no hablamos.
Depronto, un rostro mojado se acercó al mío, y una presencia de mujer pequeña, puso sus pequeñas manos en mis hombros, pienso que intentando que fuera un abrazo. Hablaba bajito, y  amí ya me está fallando un poco el oído. Recuerdo que casi en automático, acaricié su cabello lacio, muy corto,y besé sus mejillas mojadas, más que adivinar, supe de repente que se trataba de alguien que sufría,  aunque no sabía en absoluto quien era. Alcancé a  entender, "de Dorita, de Dorita", y ... ¡se hizo la luz!
Doris o  Dorita como la solían llamar, era la chica más joven, la niña castaña que había vuelto loco de lujuria al moreno  Elmer, la que hizo el tercer turno esa noche y la que tuvo otros turnos después, cuando se la llevó a  seguir jugando a la ducha. Yo recuerdo que antes de retirarme les dije a  la Pundungún y a Civila,- ojalá,esta niña no quede embarazada, porque ahí sí que van a  lamentar mucho lo de esta noche.
No recuerdo con claridad si las chicas me contestaron, yo salí, e  iba siguiendo con mi vida, hasta que un día no recuerdo si cercano a Oktoberfest     o  al Tag der Deutschen Einheit, recibí una visita inesperada en mi trabajo. Recuerdo que el agente de seguridad dijo: -Una señorita rubia con muletas y su guardaespaldas. ¡qué!, respondí sorprendida, traté de terminar lo que estaba haciendo y cuando bajé al lobby, sólo estaba Dorita.
Lo primero que me pasó por la cabeza fue que Dorita estaba embarazada. Pero me contuve, escuché con toda la paciencia que conseguí su discurso enredado. Me costó realmente entender qué era lo que me quería decir. Quise con todas mis fuerzas  que Dorita no notara mi exasperación. Me interesaba que se sintiera bien. Recién, advertí, con estupor, que Dorita además de la discapacidad física, de hecho tenía o  una discapacidad intelectual asociada o  problemas bastante serios de desarrollo intelectual. Lo que saqué en claro, era que ellos, Elmer y Dorita, se habían seguido viendo,(bueno más que viéndose), habían seguido acostándose, teniendo relaciones sexuales, dándose placer y  que su relación prácticamente era un triángulo con la de Elmer y la Pundungún.
Pero según Dorita, la Pundungún lo sabía y  no le molestaba. Al parecer la  Pundungún, hacía que Dorita le cuente sobre su  intimidad con Elmer para exitarse, porque Dorita era francamente y sin esfuerzo muy descriptiva.
¿Qué quería Dorita? Salir de su casa para mudarse al cuarto de Elmer, sí, el cuarto que tenía con la Pundungún. Obviamente, como Dorita no trabajaba,, pero tenía una pensión de derechohabientes que le había dejado su padre, con eso podría contribuir a pagar la renta y costear su alimentación.
Sólo que había un problema, la madre y su hermana mayor eran las curadoras, Dorita estaba interdicta. Pero ahí no acababa la cuestión, cuando yo le pregunté si había pensado en la posibilidad de que fallaran los cuidados y que ella pudiera salir embarazada y ¿qué haría con un bebé? si ella se sentía lista para ser mamá aunque fuera por un accidente.
Dorita me contó que a  propósito de una situación ocurrida cuando ella tenía nueve años que aconteció con un novio de su hermana mayor, la que era también curadora con su madre, ella fue hesterilizada. -Nunca saldré embarazada - me dijo.
A estas alturas de la conversación y para saber más o menos qué aconsejarle, Le pregunté, ¿cómo era la relación con su hermana? y Dorita me contestó en simple. -Mi hermana me quiere, pero se siente muy celosa, porque todos sus novios, inclusive su esposo, que ahora es su ex esposo, me prefieren a mí.
Sin que yo le pidiera que me explique en qué consistía la tal preferencia, ella me dijo. -o  sea, que me buscan a  mí para ir a  la cama. Les gusta mucho conmigo, se vuelven simplemente locos conmigo, sin que yo haga nada, como pasó con Elmer. Además yo no me canso, me dejo hacer de todo, y  ellos me hacen de todo. A  los hombres, les gusta meterme la lengua en la vagina y también por atrás, también los dedos, y a  veces comida que ellos sacan luego de ahí con la boca.  A  mí me pone muy nerviosa pero también me gusta. Les gusta lamerme todo el cuerpo, como unos perritos y  nos reímos mucho con eso. Además, a  pesar de mi pierna, yo me abro muy bien, hacemos varios jueguitos, también les gusta tomarme fotografías desnuda en diferentes posiciones. Creo que para que las vean después. Yo siempre estoy mojada y eso los aloca. Claro pero, nada que me duela, ahi sí, que yo me molesto y ya no quiero. Siempre es todo lo que me gusta y lo que a ellos les gusta también.
¿Tú los sigues viendo a  ellos? -le pregunté, -a  veces,respondió. -Y ahora que estás con Elmer también,   le pregunté, -ahora menos, pero sí los veo, me contestó.
Me sacan a  pasear, me llevan a  comer, me engríen, me dijo. Además, yo les gusto, terminó.
A quienes continúas viendo, le pregunté.
A Machín el ex esposo de Karina, a  Betito, mi vecino...

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14 sept 2018

UNA VISITA AL HOSPITAL


Yo había oído antes esa historia, sólo que de otra fuente. Me contaron que a ella no sé si los chicos o  las chicas de la universidad donde estudiaba la habían apodado la pundungún. Por la rapidez con que se cargó innumerables veces a  varios de los compañeros sin discapacidad, inclusive alguno que tenía novia en el grupo. Sin embargo con esos cuentos nunca se puede saber si es cierto o  es maledicencia pura y dura.
Cuando llegué, ya la habían pasado a piso, el accidente había sido realmente de gravedad, estaba ella descendiendo por una rampa con sus muletas e  iba con uno de los brazos colgada de una baranda entre el segundo y  el primer piso. La baranda cedió, y se precipitó abajo arrastrando a  la amiga en la caída.
Ella todavía podía hablar, pero habían recomendado que no se esfuerce. A mí no me gusta visitar enfermos, me deprimen los hospitales,me asfixia el olor a  medicamentos.
Me reconoció, dijo mi nombre. Pero la enfermera nos dijo a  mí y a  la otra persona que estaba y a  quien yo no conocía que tratemos de no hacerla hablar. Hubo un silencio largo, hasta que la amiga gritó, "¡no me mires así!"  me molesta, si te sientes mal por mí, ¡mejor vete! Yo estaba segura que se lo decía a  la otra persona,porque no podía ser a  mí. En ése momento, me sentí aventajada por no mirar, por no poder mirarla y mejor por no  molestarla. Me  quedé todavía un rato más, la otra persona se fue. Recordé que Elmer un sujeto afrodescendiente sin discapacidad era su pareja. Yo acababa de terminar mi relación  con Moni, Así llamábamos a  Salomón y la verdad fuí a  esa reunión casi arrastrada porque me había comprometido con las chicas con discapacidad física. Y ellas no paraban de llamarme intermitentemente para saber por que parte del camino estaba. Cuando llegué me recibió Civila, le entregué la botella de vino y unos bocadillos que compré. Se  me acercó la pareja de la Pundungún, más que amable creo que era impostado, "Doctora  Leyla  ¡qué gusto y qué honor tenerla por aquí!" -me dijo, yo sonreí, valbuceando un "gracias", Elmer me condujo hasta mi ubicación y empezó a  hacer preguntas tan desastrosas, que yo por educación fuí contestando con monosílabos hasta que por fin alguien o algo me liberó. La pareja de Civila, la otra amiga con discapacidad física,era un muchacho de ascendencia asiática creo que China, también con discapacidad algo más severa que la de Civila. En eso llegaron dos chicas más también con discapacidad física y sin pareja. Empezó algo que ellas intentaron que fuera un Karaoke. La  pareja de Civila dijo que había tomado medicina y que no podía consumir licor. En algún momento desapareció. Creo que entró a  alguna habitación a  descansar. Yo ya estaba por retirarme de la reunión, cuando se oyó, ruidos que al parecer eran provocados por un tiroteo. Además se fue la luz eléctrica y en esas condiciones no podía salir. Tuve que esperar. Las chicas ya habían consumido bastante licor. Y por lo menos la Pundungún se había retirado varias de las piezas de su ropa. Lo mismo estaba haciendo Civila, Y las dos otras que llegaron después de mí. Creo que el trago me había hecho invisible a  sus ojos, ellas se habían olvidado que yo estaba presente o probablemente ya no importaba. Entonces empezaron a  retar a  Elmer, "¡A que no puedes con las cuatro!"  -le dijo Civila, él contestó, "¿no puedo?, lo que pasa es que tú estás hambrienta porque tu chino no te da!",Civila riendo le contestó: "sí me da, pero muy poquito". La  pundungún se había tendido en el suelo y estaba animando a  otra de ellas a  que también lo haga. Seguían cantando las canciones, que sonaban en el equipo de música que ya estaba funcionando con baterías. "lloro, por quererte, por amarte, por desearte... ay cariño, ay   mi vida, nunca, pero nunca, me abandones cariñito", gritaban a  todo pulmón. Las  cuatro estaban en el suelo, muy tarde para mí, que recién pensé en refugiarme o  en la cocina o en la toilette. Ya  no iba a  poder pasar, además si me movía iba a  recordarles que yo estaba presente. Las chicas se habían desnudado, sus humores las delataban. Elmer, empezó a  hablarles en herótico muy subido de tono. Primero a  Civila, que gemía, expresando su placer, pedía, que la toque por aquí, que la muerda por acá, que le pase la lengua por aquí, que más, que más rápido, que se la ponga, que se la saque, que se la vuelva a  poner, que le gusta, que la vuelve loca, que quiere más. Que se lo haga otra vez, que le meta los dedos, que se la dé para chupársela, Luego cuando Civila se agotó o  se durmió,siguió la Pundungún, lo mismo, que hazme tuya,soy tu juguete, soy tu puta, soy lo que quieras que yo sea... luego las otras dos. Lo  mismo, lo que yo sí noté, fue que Elmer sí se había exitado con la tercera de las cuatro, 
una muchacha bastante joven, blanca, castaña y de ojos verdes. Porque mientras con las otras, el casi no hablaba, es decir eran ellas las que más hablaban y se expresaban, con esta muchacha, él sí se liberó totalmente. Le dijo, literalmente que en su perra vida, hubiera pensado que él, un negro, podía tirarse a  una mujer tan rica, tanta carne blanca, que estaba borracho de felicidad. Que ella era lo mejor que le había pasado a  él. Que él quería que hubieran otras veces más, que le gustaba su culo, que era el mejor culo que se había comido,que él podía hacerle muchas más cosas ricas que la harían volar, que lo dejara hacer, que no la quería soltar, que debían verse otras veces, que ella era lo mejor que le había pasado.
Luego siguió con la otra que quedaba pero fue algo muy cortito. Al rato, se volvió con la chiquilla, la despertó, besándola y haciéndole cosquillas, y le volvió a  hacer el amor, la hizo gritar de placer, la levantó del suelo, la puso en un sofá, le decía que estaba loco por ella, que su culo lo había embrujado. Que ella era la mejor. Luego se la llevó a  la ducha, y  se escuchaba como continuaban,acompañados con el ruido del agua,  la chiquilla no paraba de gemir, pedía más, por aquí, por acá, así me gusta, así, amor sigue, así...
Cuando dieron las seis, pedí mi taxi y me retiré. Claro después de escuchar la historia de la Pundungún, mientras Elmer, se había metido con la chiquilla, a la ducha, la Pundungún contó, que cuando ella era más joven, le pasó que después de una celebración de despedida del año viejo, terminó en un sótano con tres compañeros, que atendió sexualmente a  los tres y que desde entonces, en la Universidad, cuando ella se daba cuenta que uno de los compañeros quería con ella, la Pundungún se olvidaba del mundo y le daba trámite al expediente.

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