25 dic 2011
24 dic 2011
NO... SIGNIFICA NO
23 dic 2011
¿malas interpretaciones?
Etiquetas: "Presión social", empoderamiento, intérpretes, prejuicios
7 dic 2011
¿GRACIAS POR EL TAXI?
aprendido, sigo aprendiendo a no atenderlas, porque pienso que ellos o ellas
nuestros interlocutores acostumbran decirlas sin pensarlas antes. Iba camino
al trabajo cuando repentinamente Alberto detuvo el taxi y me preguntó ¿Está
apurada Señorita Leyla, hice un corto silencio para intuir qué quería pero
como no daba le dije que por supuesto. Encendió nuevamente el auto y
empezamos la marcha, me comentó entre otras cosas que pronto saldría su
divorcio y que él había elegido a una persona, -no usó la palabra persona-
dijo una chica, había elegido a una chica para casarse con ella, entonces lo
felicité y le pedí que no olvidara pasarme el parte de la boda para hacerles
un regalo, a lo que él me contestó sueltísimo de huesos,
Leyla tú eres la chica a la que quiero y con la que quiero casarme. Hice un
gran esfuerzo de autocontrol, no cabía un enojo ni simple ni extremo, ni
esta pachotada era más grande que otras de las que él solía hacer.
Podría decirse que si Alberto tenía una serie de defectos, algunos no tan
livianos, como el de desaparecerse, no acudir a brindar el servicio pactado
con anterioridad y dar una estúpida explicación muy posterior, es un tipo
confiable, te devuelve el cambio completo, jamás se me ha perdido ningún
objeto en su taxi, en fin cosas que a una persona ciega sí le son de
consideración.
Como yo permanecí en silencio él arremetió ¿qué dices Leyla?, le contesté
¿qué digo?... que es un buen chiste, y que el día de
los inosentes es en Diciembre. Él al parecer estaba acostumbrado a soltar
el paquete a ver si le liga, ¿No piensas casarte Leyla? -me dijo,
si lo decidiera, buscaría primero y sólo entre mis amigos, pero... si casarme
significa adquirir otra carga, pasar angustias por una economía que se
desorganiza, tener que soportar la mediocridad y la desidia de la gente, no
me casaré le dije. Entonces su escasés de argumentos le develó tal como él
es, Leyla -me dijo, pero sería una persona que ve, y que ve para tí, dijo
con cierto aire de triunfo.
Yo hago todas mis cosas sin ver, y lo que necesito que alguien vea para mí,
lo pido o lo pago, -le contesté.
Él insistió. Pero tú qué buscas -me preguntó,
yo busco tranquilidad, pero no la busco en cualquier parte, sé donde
buscarla, -le respondí.
Ahahah! interjectó picado, o sea que ¿para tí, tranquilidad puede ser con uno
más viejo que tú que podría ser tu papá con tal que tenga o un trabajo bien
o su casa o su vida ya avanzada? entre preguntó y afirmó.
La tranquilidad no tiene una única forma para mí,-le dije. Llegamos,
detuvo el auto, un momento, no bajes, -me dijo, te has olvidado de algo;
¿de qué? le pregunté, ya te pagué -le dije.
No me has dado las gracias por el taxi -me dijo.
Están incluidas en el precio -le respondí mientras me bajaba, abrí la
puerta y salí. Pese a que en realidad no era relevante, me molestaba que
Alberto se olvidara que él no es mi amigo, que él me brinda un servicio que
hace relativamente bien pero que yo pago puntual y sin regateo.
Lo del viejo como mi papá lo decía por mi affair con el abogado, que no es
que yo se lo dijera sino que hubo que recogerme de un lugar en el que el
abogado estaba obviamente. Eso me parecía desleal y cobarde, pero asímismo
yo racionalizaba en que no podía esperar ciertos comportamientos de ciertas
personas.
Con todo decidí que no me perturbara másése suceso,
hice unas cuantas llamadas telefónicas y saqué ese pensamiento de mi cabeza.
Etiquetas: corto circuito, ligue, plan, taxistas
