ENLATOILETTE: EXILIO VOLUNTARIO

Cada una desde su toilette, gritando o susurrando, lo que nos decimos a nosotras mismas. Un espacio para nosotras que tenemos alguna discapacidad y mucha presión social que no nos deja ser felices. Aquí todo está permitido mientras sea consentido. Sexualidad libre de críticas; abre el baúl de emociones, sentimientos, herotismo, sensaciones. En la toilette dejamos de ser las hijas de un Dios menor, cotilleamos, tramamos y soñamos con una realidad diferente.

25 dic 2011

NO... SIGNIFICA NO

24 dic 2011

NO... SIGNIFICA NO

He estado todo el día en pijamas, un poco en la compu y otro tanto en la cama descansando. De pronto recordé que Marlene y Norma mis dos queridísimas amigas vendrían, que no había hecho las compras, que el champoo y el reacondicionador estaban en 00, así que antes de salir al super, llamé a Alberto para concertar que me recogiera con mis compras, el viaje de ida pensé hacerlo a pie. Una vez con las compras lo llamé para que me ubicara y regresar a casa con mis compras. Al fin apareció, mudamos los paquetes al auto, yo estaba seria y él trataba de ser gracioso, lamentablemente escogía situaciones que para mí no lo eran. Me comentaba como a un señor mayor se le caían las cosas, pero aparentemente el señor tenía algún tipo de parkingson o algo que se le parecía porque le temblaban las manos. Muy cerca del auto pasó una persona bastante pequeña, gente menuda, a Alberto no se le ocurrió mejor idea que preguntarme si esa persona compraría su ropa en la sección bebés. Sin comentarios ni críticas, pregunté ¿nos vamos?, él no contestó sólo encendió el auto y empezamos la marcha. Entonces Alberto preguntó -Leyla ¿y... si te invito a comer? -Yo hice un silencio luego le contesté, te agradesco la invitación pero -no puedo-. Él entonces me dijo, y... ¿eso qué significa?, yo repetí tratando de no evidenciar mi malestar, que no, que no puedo. ¡Ah!, replicó, pero es que a veces las chicas dicen que no y en realidad es que sí. Yo le contesté tratando de restarle importancia, probablemente, pero para mí, no significa no, exactamente no. Llegamos, Marlene estaba ya en portería, tomó algunos de mis paquetes y el portero tomó lo que faltaba, despedimos a Alberto, él antes de irse no tuvo mejor idea que comentar, -señorita Leyla, qué lástima que tenga tanta ayuda, si no la tuviera sería un buen pretexto para subir a su depa.... -Yo imposté una carcajada en el afán de darle al comentario un contexto de broma, luego continuamos ignorando a Alberto. Cuando Marlene y yo estuvimos solas, ella me comentó que el portero tenía cara de pregunta, pero al verme tan contrariada se contuvo, a lo que yo respondí aliviada, ¡Qué bueno!, es terrible tener que soportar que todos se sientan con derecho a comentar. ¡Merry Christmas, le dije, y chocamos las copas de ponche para empezar.

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23 dic 2011

¿malas interpretaciones?

¿Qué? -le dije sorprendida, pero me olvidé de escribirlo, ella tosió, lo recordé, lo escribí, ¿él te dijo que se había equivocado? -le pregunté, sí -me contestó, Tú no crees eso ¿verdad? -le dije y lo escribí, Lourdes es una mulata muy huapa, unos 30 años, es sorda, la conozco desde que era una niña pequeña, está trabajando en una empresa como diseñadora gráfica, de vez en cuando nos reunimos para hablar de nuestras cosas, tenemos problemas con los intérpretes, porque nos quitan la privacidad, usamos mi computadora, para entendernos, porque Lourdes sí aprendió a hablar, lo hace con bastante corrección. La quiero mucho, es muy buena amiga, y pienso que ella también me quiere. A veces su hermana Leonella nos interpreta, pero sólo cuando no se trata de algo personal de ella o algo que puede decirse que es un top secret. No se nos ha ocurrido pagar un intérprete porque son caros y como Lourdes dice "qué voy a contar mis intimidades a un extraño", ella es muy perceptiva. Sucede que su jefe inmediato es un publicista muy jóven probablemente 24 o 26 años, muy huapo, y bastante amigable. Lourdes ha aprendido a bailar y lo hacía inicialmente con los pies descalzos para sentir la percusión y seguirla con el cuerpo. Es una chica bastante sociable, muy servicial, se sabe hacer útil, es muy leal, por esa razón es que fue invitada por su jefe a una fiesta familiar y en la fiesta que era de aniversario de los padres de Steeven que así se llama el jefe de Lourdes, sucedió que ellos tuvieron un agarre, para Lourdes fue especial y por cómo sucedieron las cosas después, pareció que para él también. Han estado saliendo, con bastante discresión, aquí me lo trajo ya un par de veces, pero la maldita "presión social", que se mete y mete a todos los impertinentes en la vida de la mayoría de mujeres con discapacidad, ha empezado a jugar su carta. Lourdes tiene una amiga oyente, Mariana, esta chica definitivamente no está del lado de Lourdes, sino de la "presión social" pienso además que le tiene envidia, y en la última reunión que hubo a propósito de un cumpleaños de uno de los compañeros de trabajo de Lourdes, se permitió increparla por los acercamientos con Steeven, es más hizo que Steeven se acercara más a una recepcionista muy joven sin discapacidad señalándole a Lourdes que Steeven hacía muy buena pareja con ella. Lamentablemente Lourdes como muchas de nosotras, no está empoderada para confrontar y ganar contra los prejuicios históricos y dinosáuricos de la sociedad, se molestó, acusó el golpe, se retiró de la reunión. Luego mandó varios mensajes de texto a Steeven para reclamarle, pasado el fin de semana, cuando Lourdes volvió al trabajo, Steeven la llamó a un lado, le dijo que era mejor que para preservar la amistad ya no continuaran saliendo, que él probablemente se había equivocado y había confundido la solidaridad con el amor, en fin.... excusas estúpidas. Lourdes estaba tan contrariada, que no tuvo mejor idea que dañar la máquina de diseño, la PC con la que trabaja permitiendo que entre un potente virus. Felizmente este último asunto se ha resuelto sin mayores consecuencias para ella, porque son dos diseñadoras las que trabajan con esa máquina. Sin embargo, está bastante deprimida, antes quería vengarse de Steeven y de Mariana, pero luego lo ha reflexionado y sólo quiere cambiar las cosas. Mariana su "amiga" oyente ya no es tan amiga de ella, cada que puede le suelta indirectas, pero como le digo a Lourdes, ella Mariana en comparación a tí es fea, lo que la guía es la envidia y ese pensamiento de despecho ¿cómo una mujer sorda puede lograr la atención que ella con todas sus capacidades no consigue para sí misma?, ¿cómo una mujer sorda puede comunicar mejor que ella lo que quiere? Hemos estado tratando de hacerle un coaching a Lourdes, de sacarla de este laberinto.... pero esta tarea no es fácil, no funciona como "los hombres son de Marte y las mujeres son de Venus" de John Gray, porque la presión social sigue instalada como una lepra en la sociedad.

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7 dic 2011

¿GRACIAS POR EL TAXI?

A veces las personas dicen cosas totalmente fuera de contexto y yo he

aprendido, sigo aprendiendo a no atenderlas, porque pienso que ellos o ellas

nuestros interlocutores acostumbran decirlas sin pensarlas antes. Iba camino

al trabajo cuando repentinamente Alberto detuvo el taxi y me preguntó ¿Está

apurada Señorita Leyla, hice un corto silencio para intuir qué quería pero

como no daba le dije que por supuesto. Encendió nuevamente el auto y

empezamos la marcha, me comentó entre otras cosas que pronto saldría su

divorcio y que él había elegido a una persona, -no usó la palabra persona-

dijo una chica, había elegido a una chica para casarse con ella, entonces lo

felicité y le pedí que no olvidara pasarme el parte de la boda para hacerles

un regalo, a lo que él me contestó sueltísimo de huesos,
Leyla tú eres la chica a la que quiero y con la que quiero casarme. Hice un

gran esfuerzo de autocontrol, no cabía un enojo ni simple ni extremo, ni

esta pachotada era más grande que otras de las que él solía hacer.
Podría decirse que si Alberto tenía una serie de defectos, algunos no tan

livianos, como el de desaparecerse, no acudir a brindar el servicio pactado

con anterioridad y dar una estúpida explicación muy posterior, es un tipo

confiable, te devuelve el cambio completo, jamás se me ha perdido ningún

objeto en su taxi, en fin cosas que a una persona ciega sí le son de

consideración.
Como yo permanecí en silencio él arremetió ¿qué dices Leyla?, le contesté

¿qué digo?... que es un buen chiste, y que el día de
los inosentes es en Diciembre. Él al parecer estaba acostumbrado a soltar

el paquete a ver si le liga, ¿No piensas casarte Leyla? -me dijo,
si lo decidiera, buscaría primero y sólo entre mis amigos, pero... si casarme

significa adquirir otra carga, pasar angustias por una economía que se

desorganiza, tener que soportar la mediocridad y la desidia de la gente, no

me casaré le dije. Entonces su escasés de argumentos le develó tal como él

es, Leyla -me dijo, pero sería una persona que ve, y que ve para tí, dijo

con cierto aire de triunfo.
Yo hago todas mis cosas sin ver, y lo que necesito que alguien vea para mí,

lo pido o lo pago, -le contesté.
Él insistió. Pero tú qué buscas -me preguntó,
yo busco tranquilidad, pero no la busco en cualquier parte, sé donde

buscarla, -le respondí.
Ahahah! interjectó picado, o sea que ¿para tí, tranquilidad puede ser con uno

más viejo que tú que podría ser tu papá con tal que tenga o un trabajo bien

o su casa o su vida ya avanzada? entre preguntó y afirmó.
La tranquilidad no tiene una única forma para mí,-le dije. Llegamos,

detuvo el auto, un momento, no bajes, -me dijo, te has olvidado de algo;
¿de qué? le pregunté, ya te pagué -le dije.
No me has dado las gracias por el taxi -me dijo.
Están incluidas en el precio -le respondí mientras me bajaba, abrí la

puerta y salí. Pese a que en realidad no era relevante, me molestaba que

Alberto se olvidara que él no es mi amigo, que él me brinda un servicio que

hace relativamente bien pero que yo pago puntual y sin regateo.
Lo del viejo como mi papá lo decía por mi affair con el abogado, que no es

que yo se lo dijera sino que hubo que recogerme de un lugar en el que el

abogado estaba obviamente. Eso me parecía desleal y cobarde, pero asímismo

yo racionalizaba en que no podía esperar ciertos comportamientos de ciertas

personas.
Con todo decidí que no me perturbara másése suceso,
hice unas cuantas llamadas telefónicas y saqué ese pensamiento de mi cabeza.

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6 dic 2011

¿Gracias Por el taxi?

A veces las personas dicen cosas totalmente fuera de contexto y yo he aprendido, sigo aprendiendo a no atenderlas, porque pienso que ellos o ellas nuestras interlocutores acostumbran decirlas sin pensarlas antes. Iba camino al trabajo cuando repentinamente Alberto detuvo el taxi y me preguntó ¿Está apurada Srta. Leyla, hice un corto silencio para intuir qué quería pero como no daba le dije que por supuesto. Encendió nuevamente el auto y empezamos la marcha, me comentó entre otras cosas que pronto saldría su divorcio y que él había elegido a una persona, -no usó la palabra persona- dijo una chica, había elegido a una chica para casarse con ella, entonces lo felicité y le pedí que no olvidara pasarme el parte de la boda para hacerles un regalo, a lo que él me contestó sueltísimo de huesos, Leyla tú eres la chica a la que quiero y con la que quiero casarme. Hice un gran esfuerzo de autocontrol, no cabía un enojo ni simple ni extremo, ni esta pachotada era más grande que otras de las que él solía hacer. Podría decirse que si Alberto tenía una serie de defectos, algunos no tan livianos, como el de desaparecerse, no acudir a brindar el servicio pactado con anterioridad y dar una estúpida explicación muy posterior, es un tipo confiable, te devuelve el cambio completo, jamás se me ha perdido ningún objeto en su taxi, en fin cosas que a una persona ciega sí le son de consideración.Como yo permanecí en silencio él arremetió ¿qué dices Leyla?, le contesté ¿qué digo?... que es un buen chiste, y que el día de los inosentes es en Diciembre. Él al parecer estaba acostumbrado a soltar el paquete a ver si le liga, ¿No piensas casarte Leyla? -me dijo, si lo decidiera, buscaría primero y sólo entre mis amigos, pero... si casarme significa adquirir otra carga, pasar angustias por una economía que se desorganiza, tener que soportar la mediocridad y la desidia de la gente, no me casaré le dije. Entonces su escasés de argumentos le develó tal como él es, Leyla -me dijo, pero sería una persona que ve, y que ve para tí, dijo con cierto aire de triunfo. Yo hago todas mis cosas sin ver, y lo que necesito que alguien vea para mí, lo pido o lo pago, -le contesté. Él insistió. Pero tú qué buscas -me preguntó, yo busco tranquilidad, pero no la busco en cualquier parte, sé donde buscarla, -le respondí. Ahahah! interjectó picado, o sea que ¿para tí, tranquilidad puede ser con uno más viejo que tú que podría ser tu papá con tal que tenga o un trabajo bien o su casa o su vida ya avanzada? entre preguntó y afirmó. La tranquilidad no tiene una única forma para mí,-le dije. Llegamos, detuvo el auto, un momento, no bajes, -me dijo, te has olvidado de algo; ¿de qué? le pregunté, ya te pagué -le dije. No me has dado las gracias por el taxi -me dijo. Están incluidas en el precio -le respondí mientras me bajaba, abrí la puerta y salí. Pese a que en realidad no era relevante, me molestaba que Alberto se olvidara que él no es mi amigo, que él me brinda un servicio que hace relativamente bien pero que yo pago puntual y sin regateo. Lo del viejo como mi papá lo decía por mi affair con el abogado, que no es que yo se lo dijera sino que hubo que recogerme de un lugar en el que el abogado estaba obviamente. Eso me parecía desleal y cobarde, pero asímismo yo racionalizaba en que no podía esperar ciertos comportamientos de ciertas personas. Con todo decidí que no me perturbara más hice unas cuantas llamadas telefónicas y saqué ese pensamiento de mi cabeza.

1 dic 2011

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